martes, 21 de febrero de 2012

El ciclista furioso

Está bien la vida saludable, el derecho a andar en bici y todo lo que tú quieras, pero no me vengas con la Vuelta a Chile en la vereda, po. ¿Qué culpa tiene el peatón de que seas un atleta amateur y el municipio no se raje con más ciclovías? Y aunque las haya, no te olvides que esto es
una ciudad, no un óvalo olímpico ni el faldeo del cerro. Ya es bastante difícil aguantar al taxista o chofer como para sumar otra bestia al club de los que se creen dueños de la calle. Por lo menos un auto se siente venir. Al ciclista, en cambio, lo notamos cuando pasa frente a nuestras narices, o toca la campanilla justo antes de hacernos bolsa. Pobre tipo. Maneja tan mal que hasta en bicicleta estática choca. 

Agradecimientos a Erika por la sugerencia para esta chusma.

9 comentarios:

  1. Yo amo la bici, pero la última vez que se me ocurrió usarla como transporte (circa marzo, 2010) traté de subir la cuneta porque la micros me amenazaban en plena calle Valparaíso (estaba en VA) y zas, al suelo, sin concursos ni sorteos. No se puede andar en la calle pero tampoco era justo que atropellara peatones así que ahora ando a pie. Además ya te conté cómo me caí de la bici del G.

    Creo que el ciclismo no es lo mío. Snif.

    ResponderSuprimir
  2. Yo ando en bici y estoy totalmente de acuerdo. Si tengo que ir por la vereda, voy despacio, con los frenos listos, y dando el paso a los peatones antes. solo pedaleo mas rapido si la vereda está vacía. Es cosa de respetarse nomás.

    PD: podrís hacerte la chusma opuesta, con los peatones, señoras con guagua y oficinistas que caminan o estacionan sus autos en la ciclovía.

    ResponderSuprimir
  3. Coincidiendo con Alecaros, creo que es justo hacer la chusma opuesta... en las ciclovías me he encontrado de todo, desde pañales con caca hasta paraderos de micro, pasando con las señoras con sus carros de feria, camionetas estacionadas y gente trotando.
    Todo es una cosa de respeto mutuo, tener un poquito de sentido común y ser atinado. El año pasado me atropelló una tontona, porque al virar no se dio cuenta que yo iba pasando, y a la brillante no se le ocurrió nada mejor que denunciarme por "daños a su vehículo".

    ResponderSuprimir
  4. Es verdad, el ciclista furioso tienen a su némesis en la persona del peatón que busca la muerte en ciclovías y calzadas, el que esquiva las veredas sistemáticamente y que ignora los semáforos con toda parsimonia.

    ResponderSuprimir
  5. podrian hacer uno de los peatones en las ciclovias

    ResponderSuprimir
  6. Como ciclista, me da rabia ver como algunos "colegas" se comportan como vehículo cuando están frente a un peatón, y como peatón frente a un vehículo, ya sea atropellando a los primeros en las veredas, o exigiendo derecho de paso en los pasos de cebra (muy peligroso por la velocidad con la que llegan). Más respeto, y a asumir que se conduce un vehículo, no un triciclo.

    ResponderSuprimir
  7. Por ahí anda más de un ciclista que no sólo se muestra atropellador en su manejo, sino también en su actitud hacia el resto, como si perteneciera a una raza superior. Mira con desprecio a los automovilistas, ven ataques donde sólo hubo un inocente descuido, si ve a un tipo en una moskito, lo agarra a garabatos, a los peatones se los pasa por la raja. Además anda con un manojo de llaves siempre a mano para pegarle un rayón a cualquier vehículo que se atreva a ponerse en su camino.

    ResponderSuprimir
  8. de pronto me sentí identificada, pero debo decir que siempre recuerdo una frase que me dice mi pareja, muy sabia por cierto: "no le hagas a los peatones o a los demás ciclistas lo que los automovilistas hacen contigo...."

    :) paz y amor, como furiosa ciclista, respeto para todos en las calles! :D como siempre un trabajo excelente, bichito.

    ResponderSuprimir
  9. ¿Qué es eso de "deberías hacer la chusma opuesta"? Esta chusma es cierta por sí sola y a pesar de que también me empelotan los peatones que se ponen a fumar en las ciclovías mientras esperan la micro, no le quita valor ni justifica a los pelotudos ciclistas que te matan de un susto pasando echos una corneta por al lado tuyo mientras caminas en la vereda. Siendo un ciclista acérrimo, defiendo que la vereda es de los peatones, y ellos tienen la preferencia absoluta ahí.

    ResponderSuprimir

Por tu comentario sabremos si eres chusma o no.